
Por definición un catálogo es una presentación ordenada de un conjunto de elementos vinculados entre sí. Pero cuando el conjunto tiene la abrumadora cantidad y variedad de las colecciones arqueológicas del Museo de La Plata, su presentación sistemática requeriría más páginas de las que cualquier publicación razonable debería tener. La alternativa, entonces, es una selección caprichosa que, sin pretensiones de representación estadística, brinde una primera aproximación a tal diversidad. El Depósito 25 es el más grande y antiguo de los depósitos de colecciones de la División Arqueología del Museo y funciona como tal desde el momento de la construcción del edificio, hace más de 130 años. En la actualidad resguarda un total estimado de 150.000 piezas enteras y miles de fragmentos que proceden en su mayoría de la República Argentina, pero también custodia colecciones llegadas de distintos países latinoamericanos y de geografías tan disimiles como India, Italia o Somalia. Por más de un siglo sus materiales han sido objeto de análisis y discusión por investigadores de todo el mundo, y miles de libros y artículos se han publicado en una veintena de idiomas con los resultados de esos análisis. Las primeras cronotipologías de la arqueología argentina se propusieron a partir del estudio de las colecciones del D25 y muchas culturas arqueológicas de la prehistoria sudamericana se definieron utilizando piezas allí resguardadas. Complejas teorías sobre el poblamiento del continente, el desarrollo local de sociedades jerárquicas y el surgimiento de ciertos rasgos tecnológicos fueron elaboradas en base a la evidencia material que el depósito custodia. Para quienes trabajamos diariamente en el D25, sus colecciones son fuente constante de impacto. En primer lugar, porque puso al alcance de nuestras manos piezas de notable valor científico que conocíamos a través de publicaciones desde que éramos estudiantes, pero que nunca creímos poder observar en persona. En segundo, porque nos permitió descubrir un conjunto mucho mayor que desconocíamos, de características igualmente sorprendentes, que de modo constante amplían nuestra visión sobre las culturas que las produjeron. Cada colección brinda una muestra de la variabilidad de la imaginación humana, de las elecciones que tomaron quienes manufacturaron los objetos y de los motivos que los impulsaron a hacerlo. Y no importa que tanto o tan poco estudiado se encuentre cada conjunto, en todos late un potencial para conectar con el pasado que aún espera ser explorado. Algunos de los elementos incluidos en este catálogo han sido analizados y discutidos en múltiples oportunidades por distintos investigadores en diversas publicaciones, mientras que otros ni siquiera han sido objeto de una breve mención. Ni una cosa ni la otra influyeron en su elección, y es probable que si tuviéramos la oportunidad de realizar una segunda versión del catálogo eligiéramos otras cien piezas completamente diferentes. Porque la riqueza de materiales del depósito lo permite pero–sobre todo- la intención final de este trabajo es recordarles a los lectores que, más allá de su valor cultural, simbólico o tecnológico, los objetos producto de la actividad humana portan múltiples formas de belleza. Esperamos que la disfruten.
Licenciada en Antropología y Doctora en Ciencias Naturales graduada en la Facultad de Ciencias Naturales y Museo, Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Especialista en evaluación de impacto arqueológico (en curso), Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA). Curadora de colecciones de la División Arqueología del Museo de La Plata e Investigadora Adjunta CONICET con lugar de trabajo en el Instituto de Investigaciones en Historia, Teoría y Praxis de la Arquitectura y la Ciudad (HiTePAC) de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UNLP. Ha sido becaria UNLP y CONICET, ganadora del premio “J. V. González” a mejor promedios egresados de la UNLP e integrante de los equipos ganadores del “Premio Nacional SCA – CICOP a la mejor intervención en obras que involucren el patrimonio edificado 2014” (Primer puesto – Categoría A2 - Restauración obras de más de 1.000 m2) y “Premio GÆA al Mérito Geográfico 2017” (Sociedad Argentina de Estudios Geográficos). Lleva publicados más de 80 artículos académicos y de divulgación, 15 capítulos de libros y 4 libros y ha dictado más de 50 cursos de grado y postgrado en la UBA, la UNLP y la Universidad Nacional de Tucumán. Es miembro de los comités editoriales de distintas revistas científicas de Argentina y México y ha sido convocada en distintas oportunidades para realizar tareas de peritaje arqueológico. Se ha desempeñado como Jefa de Trabajos Prácticos de las Cátedras de Etnografía II y Etnohistoria de la Licenciatura en Antropología de la FCNyM, UNLP y actualmente es docente en el Seminario Patrimonio Arqueológico y Proyecto Museográfico de la Maestría en Conservación, Restauración e Intervención del Patrimonio Arquitectónico y Urbano de la FAU, UNLP. Ha dirigido y dirige tesis de grado, maestría y doctorado en diversas universidades del país así como becarios CIN, CIC y CONICET, así como proyectos interdisciplinarios de investigación acreditados en distintas universidades y museos, vinculados tanto a temáticas relacionadas con la arqueología histórica como a la presencia de restos arquitectónicos en sitios arqueológicos.
HiTePAC, Facultad de Arquitectura y Urbanismo Universidad Nacional de La Plata

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