
Nos advertiste que la Constitución Nacional era para una de transición, sabiendo que el quid de la organización nacional obligaría, a corto tiempo, a efectuarle reformas. Cumplimos tu presagio en el 60. De la mano de Mitre incorporamos el viento fresco del pensamiento social, en la fórmula inmejorable, aunque tristemente ignorada, que hace mérito de los derechos que surgen de la soberanía del pueblo. Luego debimos esperar hasta 1949, donde la impronta del constitucionalismo social penetró, al influjo del movimiento nacional, un perfil político que vos, Alberdi, si bien no desechaste, no llegaste a vislumbrar en su verdadera dimensión, preocupado porque la Nación se construyera abierta a Europa, y siguiendo el mejor ejemplo que pudiéramos recibir de la Democracia de la América del Norte. En 1957 oímos tu mensaje, y desde la antípoda del pensamiento liberal, insertamos la programática social, escuchando tu consejo: argentinos, a la síntesis (de la Carta abierta a Juan Bautista Alberdi en el centenario de su fallecimiento, redactada por Humberto Quiroga Lavié).
Nació en San Miguel de Tucumán el 29 de agosto de 1810 y murió en Neuilly-sur-Seine, Francia, el 19 de juniode 1884. Abogado, economista, político, diplomático, escritor y músico argentino, es considerado el autor intelectual de la Constitución Argentina de 1853.

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