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Berisso: mi patria chica

Sinopsis

No se trata aquí de la historia del Berisso de la época de mis años, sino del relato de sucesos, hechos, circunstancias y trabajos que ocurrieron o nacieron en torno a la vida de uno de sus habitantes, que lo contaron como protagonista, autor, colaborador o espectador de acontecimientos en la misma “patria chica”. Todo ello, contribuyendo a conformar una suma de episodios, actos, vistos, oídos, que en ráfagas de tiempo confluyeron en tantos caminos con el resto de los berissenses, y justificar el hermoso trayecto ya vivido que nos ubicó en el concierto y en el concepto de nuestros comtemporáneos, los que están y los que por diversas causas ya no nos acompañan, pero tanto nos enseñaron. Sólo se trata de algunos relatos surgidos desde una agradecida memoria. (palabras del autor extraídas de la contratapa)

Información


  • Rodolfo Héctor Fabris

    Médico de clara vocación humanista, pero además se destacó como hombre de la cultura e incansable colaborador de las entidades intermedias de Berisso, su lugar en el mundo; por su entrega en cada uno de esos ámbitos se ganó el afecto de quienes hoy se entristecen por su irreparable pérdida. Fabris había nacido el 12 de julio de 1926, sus padres fueron Pierina y Antonio y creció junto a sus hermanos Humberto - ya fallecido - y Noemí. Se formó en el Colegio Nacional, donde tuvo como profesores a Ezequiel Martínez Estrada y Jorge Romero Brest, entre otros, y como compañero a René Favaloro. Luego ingresó a la Universidad Nacional de La Plata de donde egresó como médico. Tuvo una activa participación en la vida social, comunitaria y cultural de Berisso. Integró la Comisión Popular Pro - Autonomía Municipal de Berisso, fue el primer presidente del Centro de Estudiantes y Egresados; vicepresidente de la Sociedad de Bomberos de Berisso, en esta institución organizó Emeber, un servicio de emergencia. Ejerció la medicina clínica tanto en hospitales como en su consultorio, fue funcionario público y dirigente gremial y comunitario. También fue concejal por el Partido Amube. Además estuvo al frente de la dirección del Hospital Larraín, participó de la creación del Museo 1871 y formó y presidió la Asociación Amigos de la Orquesta Sinfónica Municipal de Berisso. Se casó con Olga Ana Brankevich con quien formó una sólida familia que creció con el nacimiento de su hija Nora Gabriela - que también siguió sus pasos profesionales - y la llegada de sus nietos Florencia y Fernando. Siempre pendiente de su familia, se abocó a transmitirle el amor por su ciudad y el valor del esfuerzo para la superación. Sensible a las distintas expresiones del arte, le gustaba pintar y dibujar, algunas de sus obras fueron expuestas el año pasado con excelente repercusión en distintos ámbitos. Además escribió poesías y el libro “Mi patria chica”, en el que relató sucesos y hechos de Berisso. También fue un fervoroso lector que tuvo una biblioteca de dos mil ejemplares, entre sus preferidos estuvieron los libros vinculados a la historia. La música ciudadana también estuvo entre sus preferidas. Rodolfo Fabris fue un hombre de personalidad muy sociable, por eso son recordadas sus fiestas de cumpleaños y Navidades en las que su casa se colmaba de gente y siempre había lugar para alguien mas. Fabris también trabajó por la creación de la colectividad croata y en la organización de la Fiesta del Inmigrante. Hace unos meses el Municipio de Berisso le entregó un diploma como reconocimiento a su trayectoria y por su aporte a la cultura. Su partida provocó sin dudas el dolor que causa la pérdida de un hombre que fue toda una institución para Berisso.

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